Cleo es una soñadora curiosa que tiene todo lo necesario para hacer que cualquier deseo se convierta en realidad. Su asombro y su inclinación a ayudar son inmensos, lo que la convierte en una compañera perfecta para aventuras sorprendentes. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que a veces puede ser un poco dominante y obstinada cuando no se hacen las cosas a su manera.
Cuquín, en cambio, es un verdadero maestro de las travesuras. Su energía es tan inagotable que no puede quedarse quieto ni en sus sueños. Cree que nadie puede indicarle cómo actuar, y a pesar de ser el menor, su deseo de jugar a menudo lleva a que rompa algunos objetos por el camino.
Maripí vive y respira moda por sus muñecas. Su estilo impecable es evidente, ya sea en la escuela o en pijama. Aspira a ser una verdadera estrella, y no duda en intentar maquillar y vestir a quienes la rodean, aunque compensa sus momentos de diva con un corazón cariñoso y atención por los demás.
Pelusín tiene la astucia de un lince, pero su exuberante pelaje oculta su mirada cautivadora, manteniendo a todos en la duda sobre el color de sus ojos. A pesar de su distracción ocasional, es el payaso del grupo, siempre atento a lo que sucede a su alrededor.
Tete es tan protector y responsable que podría ser confundido con el hermano mayor. Siempre parece tener la respuesta para todo, lo que provoca los celos de Cleo en ocasiones. Sin embargo, su sentido práctico es crucial para evitar desastres innecesarios durante las aventuras.
Por último, Colitas, con su ternura y dulzura, es un verdadero tesoro para los hermanos Telerín. Jamás haría nada sin el consentimiento de sus hermanos y nunca se separa de ellos, temerosa de las extrañas criaturas que podrían aparecer en sus sueños. Afortunadamente, Tete siempre la mantiene cerca, facilitando su viaje hacia dulces y felices sueños.